HACIA UN SISTEMA DE VIGILANCIA CONJUNTA DE LA GRIPE ESTACIONAL Y EL SARS-COV-2

HACIA UN SISTEMA DE VIGILANCIA CONJUNTA DE LA GRIPE ESTACIONAL Y EL SARS-COV-2

Desde EMESA Prevención queremos convocar la campaña de vacunación de la gripe estacional 2021/2022 en este segundo vírico año, donde seguimos con la epidemia de SARS COV-2, doblegada ya la versión de la quinta ola, aunque superamos el 75% de la población vacunada.

Tenemos que convivir durante esta pandemia con otros virus antiguos conocidos por nosotros como es el de la gripe que es un virus tipo influenza A subtipo H1N1, que en 1918 ya nos visitó desde EE. UU. en forma de pandemia dejando entre 50 y 100 millones de fallecidos en todo el mundo y en España más de 200.000 muertes, con un total de 8.000.000 de afectados con la precaria sanidad de la España de comienzos del pasado siglo XX. Hasta ahora a nivel mundial se detectaban 1.000 millones de casos anuales de ellos entre 3 y 5 millones son casos graves que provocan entre 300.000 y 600.000 fallecimientos anuales.

Pero la aparición del COVID-19 y con las medidas preventivas extremas, como el uso de las mascarillas, confinamientos, higiene, distancia interpersonal, etc., se ha neutralizado la epidemia gripal distorsionando los sistemas de vigilancia. Tanto a las redes de vigilancia centinela en Atención Primaria (AP) como a la vigilancia de la gripe en el ámbito hospitalario. Esta distorsión obliga a replantear y adaptar la vigilancia de la gripe.

Siguiendo las recomendaciones internacionales del Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) se propone establecer sistemas de vigilancia centinela en el ámbito de la AP y hospitalaria, basándonos en la experiencia conseguida en el marco del Sistema de Vigilancia de Gripe en España (SVGE).

El objetivo es vigilar gripe y COVID-19 conjuntamente esta próxima temporada y que estos sistemas permanezcan en el tiempo como sistemas de vigilancia de infección respiratoria aguda (IRA) leve y grave, con los que se podría vigilar, además de los dos virus mencionados, cualquier otro virus respiratorio o posible agente etiológico emergente en el futuro.

La época de la gripe estacional suele aparecer a finales de septiembre y termina en abril/mayo. La temporada pasada comenzó en la semana cuarenta y concluyó en la veinte del 2021.

La Agencia Europea de Medicamentos (EMA) el 25 de marzo ha actualizado la composición de las vacunas contra la gripe de cara a la campaña de 2021 y 2022. Concretamente, ha publicado una serie de recomendaciones dirigidas a los laboratorios fabricantes de estas vacunas para que las incluyan.

Agencia Europea de Medicamentos

 

Estas recomendaciones, que están basadas en las de la Organización Mundial de la Salud (OMS), incluyen una postura sobre los virus H1N1 y H3N2 adecuados para las vacunas antigripales vivas atenuadas estacionales.

Entre las recomendaciones se encuentra que las vacunas trivalentes deben contener lo siguiente:

  • Vacunas a base de huevo o vivas atenuadas
    • un virus similar al A/Victoria/2570/2019 (H1N1)pdm09.
    • un virus similar al A/Cambodia/e0826360/2020 (H3N2).
    • un virus similar al B/Washington/02/2019 (linaje B/Victoria).
  • Vacunas de base celular
    • un virus similar al A/Wisconsin/588/2019 (H1N1)pdm09
    • un virus similar al A/Cambodia/e0826360/2020 (H3N2);
    • un virus similar al B/Washington/02/2019 (linaje B/Victoria)

Para los fabricantes de vacunas que consideren el uso de un virus de linaje del virus B/Yamagata/16/88 en vacunas tetravalentes que contengan dos virus de la gripe B:

  • se considera apropiado un virus similar al B/Phuket/3073/2013 además de las cepas mencionadas anteriormente.

 

Diagnóstico diferencial con otros virus:

Nos acechan muchas clases de virus permanentemente, pero algunos adquieren la condición de epidemia. Entre los más frecuentes se encuentran los reflejados en el cuadro y esperamos muchos más en el futuro, por lo que hay que prevenir su llegada y vigilar los casos que vayan apareciendo, para evitar que se conviertan en nueva epidemia.

coronavirus que infectan a humanos

  • Resfriado común y gripe estacional: es difícil diferenciarlo en sus primeras fases, pero normalmente los síntomas de la gripe son de presentación más brusca (es característico que el paciente recuerde incluso la hora exacta en que aparecieron) y son más intensos y duraderos que sus equivalentes en el cuadro catarral.
  • Faringitis estreptocócica: su clínica inicial puede ser similar, pero pronto aparecen los exudados purulentos típicos acompañados de dolor de garganta.
  • Adenovirus: sus procesos tienen un inicio progresivo y el dolor faríngeo es mayor

La mayor dificultad diagnóstica, si la epidemia aún no está establecida, puede darse con:

  • Enterovirus y arbovirus: tienen un cuadro clínico apenas distinguible, pero por el contrario sin tos. Ambos tipos de virus son, con frecuencia, responsables de la llamada gripe abdominal, acompañada de diarreas.
  • Dengue: tiene una clínica muy similar a la de la gripe.
AUTORIZADO INICIAR ENSAYOS CLINICOS DE UNA VACUNA ESPAÑOLA CONTRA EL CORONAVIRUS

AUTORIZADO INICIAR ENSAYOS CLINICOS DE UNA VACUNA ESPAÑOLA CONTRA EL CORONAVIRUS

La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps) autorizó el pasado 11 de agosto el primer ensayo clínico en personas de una vacuna española frente al covid-19, la vacuna PHH-1V de Hipra. EL laboratorio que tiene su planta en Amer (Girona), realiza los estudios en colaboración con Los hospitales Josep Trueta de Girona y Clínic de Barcelona.

Un laboratorio veterinario que se ha reciclado para producir una vacuna contra el SARS-CoV-2. El laboratorio Hipra tiene experiencia de más de medio siglo en el desarrollo, producción y comercialización de vacunas para salud animal y es la primera vez que trabaja en un inmunógeno para humanos, convirtiéndose en el ensayo español más avanzado para conseguir una vacuna.

Dado que se ha observado que las mayores mutaciones se hallan en las proteínas espigas, se trata de una vacuna desarrollada a partir de dos proteínas encontradas en las variantes Alfa y Beta del coronavirus, un mecanismo distinto del ARN mensajero de Pfizer y Moderna o de los vectores virales de Janssen y Astra Zeneca.

La combinación de estos dos compuestos estructuralmente similares genera una respuesta inmunológica frente a una de las proteínas del virus SARS-CoV-2, conocida como proteína S (de Spike), también llamada proteína espiga en español.

Una proteína espiga, es una glicoproteína: es decir que además de los aminoácidos que forman a una proteína, en su estructura tiene carbohidratos al igual que nuestras propias células en sus membranas también tiene diferentes tipos de proteínas, y es aquí donde actúa el coronavirus para infectarlas.

Las glicoproteínas de la superficie del coronavirus tienen afinidad por la enzima convertidora de angiotensina 2, la ACE2, que está presente en la membrana de las células de los pulmones, arterias, riñón e intestino. Lo que explicaría los órganos y sistemas más afectados por el covid-19.

Pero ahí no acaba el trabajo de la proteína espiga: después de que se une a la ACE2, pone en marcha un mecanismo que ayuda a cortar la membrana celular e introducir su material genético en la célula infectada.

Una vez dentro, utiliza el ADN celular para hacer copias de sí mismo. Cuando hay demasiados virus, la célula se rompe y los virus salen e infectan más células.

fabricación vacuna española

 

Como puntos fuertes está la conservación entre 2 a 8 grados, lo que facilita su logística y la protección contra nuevas variantes que, aunque se base en proteínas de las variantes Alfa y Beta, es capaz de proteger contra otras variantes como la Delta, la más contagiosa de todas las conocidas hasta ahora. Según los datos preliminares de Hipra, su fórmula también genera una fuerte respuesta inmunitaria contra estas cepas. Un enigma será cuando surjan nuevas cepas postvacunales.

Si todo va bien, tal como se ha planteado, estaríamos en condiciones de producir hasta los 400 millones de dosis el próximo año llegando a los 1.200 millones de vacunas en 2023.

 

Vacunación Gripe

Vacunación Gripe

VACUNACIÓN DE LA GRIPE ESTACIONAL. CAMPAÑA 2021/2022

La gripe provocada por el virus influenza es responsable, además de causar muchas muertes anuales, de generar gran número de jornadas de absentismo laboral, con el consiguiente perjuicio económico a las empresas.

Se caracteriza por un inicio súbito de fiebre, tos (generalmente seca), dolores musculares, articulares, de cabeza y garganta, intenso malestar y abundante secreción nasal.

En España en la temporada 2019-2020, ya que el año pasado la pandemia COVID se superpuso respecto a los datos, se estima que hubo 619.000 casos confirmados en atención primaria, 27.700 hospitalizados con gripe confirmada, 1.800 admitidos en la UCI y 3.900 muertes atribuibles a la gripe. En la temporada anterior, 2018-2019, hubo todavía más fallecidos, 6.300 defunciones, según las estadísticas del Centro Nacional de Epidemiología (CNE) y el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII).

Es por ello, por lo que, desde Emesa Prevención queremos convocar una nueva campaña preventiva, aunque tenemos confianza en que las medidas preventivas del COVID evitaran nuevamente las altas cifras de morbimortalidad de años anteriores.

La campaña de vacunación se iniciará, como todos los años, en el mes de octubre (El Ministerio de Sanidad concretará el comienzo de la campaña cuando se conozcan las fechas de suministro de vacunas), en función del suministro de vacunas.

Según la OMS, sería muy difícil de manejar la situación de las dos epidemias simultaneas, ya que el efecto sinérgico observado entre el virus de la gripe y el SARS-CoV-2, multiplica por dos el riesgo de muerte en caso de coinfección

Desaparición de la gripe

 

Aunque hay cuatro tipos de virus de la gripe estacional: A, B, C y D., únicamente los causantes de las epidemias estacionales son los virus gripales de tipo A y B., sus mutaciones y sus subfamilias combinadas.

  • Los virus tipo A se clasifican en subtipos en función de las combinaciones de dos proteínas de su superficie: la hemaglutinina (HA) y la neuraminidasa (NA). Los subtipos actualmente circulantes en el ser humano son el A(H1N1) y el A(H3N2). El A(H1N1) también se conoce como A(H1N1) pdm09, pues fue el causante de la pandemia de 2009 y posteriormente sustituyó al virus de la gripe estacional A(H1N1) que circulaba hasta entonces. Todas las pandemias conocidas han sido causadas por virus gripales de tipo A.
  • Los virus de tipo B no se clasifican en subtipos, pero los circulantes actualmente pueden dividirse en dos familias B/Yamagata y B/Victoria.
  • Los virus de tipo C se detectan con menos frecuencia y suelen causar infecciones leves, por lo que carecen de importancia desde el punto de vista de la salud pública.
  • Los virus de tipo D afectan principalmente al ganado y no parecen ser causa de infección ni enfermedad en el ser humano.

La vacunación como mejor Prevención

Es la forma más eficaz de prevenir la enfermedad. Hay vacunas seguras y eficaces que se vienen utilizando desde hace más de 60 años y necesitan un recordatorio anual don una nueva dosis de vacunación.

En los adultos sanos, la vacunación antigripal es protectora, incluso cuando los virus circulantes no coinciden exactamente con los virus vacunales. No obstante, en los ancianos la vacunación puede ser menos eficaz para prevenir la enfermedad, aunque reduce la gravedad de la enfermedad y la incidencia de complicaciones y muertes.

vacunación y prevención

 

Además de la vacunación y el tratamiento antivírico, la gestión desde el punto de vista de la salud pública incluye medidas de protección personal, similares a las utilizadas en la prevención de los contagios COVID, como:

  • Lavarse las manos frecuentemente y secárselas bien;
  • Mantener una buena higiene respiratoria, cubriéndose la boca y la nariz al toser o estornudar con pañuelos y desechándolos correctamente;
  • Autoaislarse rápidamente en caso de malestar, fiebre u otros síntomas gripales;
  • Evitar el contacto con personas enfermas;
  • Evitar tocarse los ojos, la nariz y la boca.

 

COMPOSICIÓN DE LA VACUNA PARA LA TEMPORADA 2021-2022

En el mes de febrero de cada año, la OMS publica la composición de la vacuna para su utilización en el hemisferio norte.

Las vacunas trivalentes recomendadas para esta temporada 2021-2022 deberán contener los siguientes componentes:

  • Las producidas a partir de huevos embrionados
  • Las vacunas vivas atenuadas:
    • cepa análoga a A/Victoria/2570/2019 (H1N1)pdm09
    • cepa análoga a A/Cambodia/e0826360/2020 (H3N2)
    • cepa análoga a B/Washington/02/2019 (linaje B/Victoria)
  • Las producidas a partir de cultivos celulares;
    • cepa análoga a A/Wisconsin/588/2019 (H1N1)pdm09
    • cepa análoga a A/Cambodia/e0826360/2020 (H3N2)
    • cepa análoga a B/Washington/02/2019 (linaje B/Victoria)

Las vacunas tetravalentes deben contener en su composición, además de las anteriores, una cepa análoga a B/Phuket/3073/2013 (linaje B/Yamagata/16/88).

 

vacunación personas mayores

 

GRUPOS DE POBLACIÓN DIANA DE VACUNACIÓN ANTIGRIPAL

1. Personas mayores, preferentemente a partir de los 65 años. Se hará especial énfasis en aquellas personas que conviven en instituciones cerradas.

2. Personas con menos de 65 años que presentan un alto riesgo de complicaciones derivadas de la gripe:

  • Menores (a partir de los 6 meses) y adultos con enfermedades crónicas cardiovasculares, neurológicas o respiratorias, incluyendo displasia broncopulmonar, fibrosis quística y asma.
  • Menores (a partir de los 6 meses) y adultos con: o diabetes mellitus o obesidad mórbida (índice de masa corporal ≥40 en adultos, ≥35 en adolescentes o ≥3 DS en la infancia) o enfermedad renal crónica y síndrome nefrótico o hemoglobinopatías y anemias o hemofilia, otros trastornos de la coagulación y trastornos hemorrágicos crónicos, así como receptores de hemoderivados y transfusiones múltiples o asplenia o disfunción esplénica grave o enfermedad hepática crónica, incluyendo alcoholismo crónico o enfermedades neuromusculares graves o inmunosupresión (incluyendo las inmunodeficiencias primarias y la originada por la infección por VIH, por fármacos –incluyendo tratamiento con eculizumab-, en los receptores de trasplantes y déficit de complemento) o cáncer y hemopatías malignas o implante coclear o en espera del mismo o fístula de líquido cefalorraquídeo o enfermedad celíaca o enfermedad inflamatoria crónica o trastornos y enfermedades que conllevan disfunción cognitiva: síndrome de Down, demencias y otras. En este grupo se hará un especial énfasis en aquellas personas que precisen seguimiento médico periódico o que hayan sido hospitalizadas en el año precedente.
  • Menores entre los 6 meses y los 18 años, que reciben tratamiento prolongado con ácido acetilsalicílico, por la posibilidad de desarrollar un síndrome de Reye tras la gripe.
  • Personas de cualquier edad (≥6 meses) institucionalizadas de manera prolongada
  • Mujeres embarazadas en cualquier trimestre de gestación y mujeres durante el puerperio (hasta los 6 meses tras el parto y que no se hayan vacunado durante el embarazo)
  • Menores entre los 6 meses y los 2 años con antecedentes de prematuridad menor de 32 semanas de gestación

3. Personas que pueden transmitir la gripe a aquellas que tienen un alto riesgo de presentar complicaciones:

  • Personal de los centros, servicios y establecimientos sanitarios, tanto de atención primaria como especializada y hospitalaria, pública y privada, así como personal de oficinas de farmacia y centros sociosanitarios. Se hará especial énfasis en el personal que tiene contacto mantenido con pacientes de algunos de los grupos de alto riesgo anteriormente descritos.
  • Personas que trabajan en instituciones geriátricas o en centros de atención a enfermos crónicos, especialmente los que tengan contacto continuo con personas vulnerables.
  • Estudiantes en prácticas en centros sanitarios y sociosanitarios.
  • Personas que proporcionen cuidados domiciliarios a pacientes de alto riesgo o mayores (definidos en apartados 1 y 2).
  • Personas que conviven en el hogar, incluidos los menores a partir de los 6 meses de edad, con otras que pertenecen a algunos de los grupos de alto riesgo, por su condición clínica especial (citados en el punto 2).

4. Otros grupos en los que se recomienda la vacunación:

  • Personas que trabajan en servicios públicos esenciales, con especial énfasis en los siguientes subgrupos:
    • Fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, con dependencia nacional, autonómica o local.
    • Bomberos.
    • Servicios de protección civil.
    • Personas que trabajan en los servicios de emergencias sanitarias.
    • Personal de instituciones penitenciarias y de otros centros de internamiento por resolución judicial (incluyendo centros de acogida de inmigrantes).
  • Personas con exposición laboral directa a aves domésticas o a cerdos en granjas o explotaciones avícolas o porcinas y también a aves silvestres. La finalidad es reducir la oportunidad de una infección concomitante de virus humano y aviar o porcino, disminuyendo la posibilidad de recombinación o intercambio genético entre ambos virus.

Las recomendaciones sobre administración conjunta de vacunas frente a la gripe y frente a la COVID-19 se especificarán más adelante por el Ministerio de Sanidad.

REGRESO A LAS AULAS CURSO 2021-2022

REGRESO A LAS AULAS CURSO 2021-2022

Nadie nos podíamos imaginar que año y medio después del inicio de la pandemia, estaríamos otra vez casi en la casilla de salida. El único avance ha sido la investigación de vacunas en un tiempo record, admitiendo riesgos, con lo que hemos conseguido que las secuelas, incluso la muerte, hayan disminuido notablemente entre los inoculados.

Sabemos que nos enfrentamos ahora a una pandemia mutante a la que ponemos trabas vacunales en varias velocidades, según el país esté más desarrollado o menos. Peligrosa pandemia a varias velocidades, que mientras en el primer mundo están pensando si hay que poner una tercera dosis de refuerzo, en otros países apenas tienen vacunas para el 5% de la población.

La solución pasa por vacunar a toda la población, para evitar mutaciones que hagan ineficaces a las vacunas. No olvidemos que las variantes estudiadas hasta ahora han surgido antes de la vacuna, lo que hace que esta sea efectiva. Pero que ocurrirá cuando se detecte una nueva variante que sustituya a la delta y esta sea de nueva generación postvacunal.

Mientras tanto afrontamos un nuevo curso escolar, con medidas más relajadas, aunque dicen que podrán endurecerse en función de la marcha de la epidemia.

Básicamente serán las mismas que el curso pasado, la limitación de contactos con la distancia interpersonal que se reduce a 1,2 metros, el uso de la mascarilla e higiene de manos, la limpieza y la ventilación y la gestión de los casos, para lo que se seguirá designado un coordinador COVID y un espacio dedicado para aislamientos.

 

aula vacía solo un profesor

 

Se plantean varios escenarios en función del nivel de alerta: por un lado, nueva normalidad, con los niveles de alerta 1 y 2 y por otro lado, los niveles de alerta 3 y 4. Los escenarios se revisarán a lo largo del primer trimestre del curso, según avance la vacunación del alumnado y la valoración de la evolución epidemiológica.

La educación en el curso 2021/2022 será presencial para todos los niveles y etapas del sistema educativo. En todo caso, en los niveles 3 y 4 podría ser semipresencial sólo a partir de 3º de la ESO y si no pudieran cumplirse las medidas.

 

reconvención de limitación en las aulas

 

Deberíamos reforzar las capas preventivas que conocemos como efectivas y que mucho me temo no se van a implantar en su totalidad.

 

Decálogo de medidas preventivas en las aulas

Desde EMESA Prevención apoyamos este decálogo de medidas a implantar por capas, que son:

  1. Ventilación natural en espacios cerrados como las aulas. (tener seis ventanas abiertas, disminuye 14 veces la posibilidad de contagio).
  2. Utilizar filtros HEPA en locales climatizados.
  3. Medidor de CO2 en las aulas.
  4. Uso de mascarillas (que reduce hasta ocho veces el contagio).
  5. Mantener la distancia interpersonal (al reducirla de 1.5 metros a 1.2 metros, permitimos aumentar la capacidad de alumnos hasta 30 por aula, lo que implica mayor posibilidad de contagio).
  6. Ratio de alumnos por aula (disminuir en lo posible).
  7. Higiene de manos.
  8. Test de antígenos.
  9. Protocolos COVID en los colegios, conocidos y aplicados por los profesores.

 

vacunación en edad escolar

 

 

Vacunas que protegen

Vacunas que protegen

LA VACUNA PROTEGE, PERO NO IMPIDE CONTAGIOS

Ante el bombardeo informativo que sufrimos diariamente de carácter científico/técnico -lamentablemente escaso-, tertuliano/periodísticamente -en consonancia con su línea editorial– y político –dirigido y manipulado oportunamente- queremos expresar, salvaguardando la libertad de expresión, que la información debe ser clara, suficiente, basada en hechos probados, etc., y que no dé lugar a confusión que pueda generar desinformación o una información tóxica.

Las vacunas estimulan el sistema inmunitario y crean mecanismos defensivos ante la infección, pero no impide contagios. En ningún caso las vacunas que utilizamos te protegen de poder infectarte y la creencia popular es: que a mí no me afecta el virus porque ya estoy vacunado. Circunstancia ésta que hay que desmentir.

La enorme contagiosidad de la variante delta, cuatro veces más contagiosa que la de Wuhan y con un RO (cifra de contagios que una persona infectada es capaz de contagiar) similar a la varicela -entre 10 y 12- y muy superior al virus alfa, SARS, MERS, Gripe o viruela -entre 2 o 3-, hace que debamos estar más atentos que nunca a las medidas básicas de prevención (ventilación, distancia interpersonal y sobre todo el uso de la mascarilla).

La carga viral de los infectados se transmite a otras personas y con las vacunas actuales no se previene la diseminación del virus, incluso entre las personas vacunadas.

Otra cosa es que afecte menos a las personas que ya han adquirido cierta inmunidad, bien por haber sobrepasado la enfermedad o por estar vacunada.

Recordemos que hay dos tipos de inmunidad que se produce en la población:

  • La Inmunidad celular, es aquella que se desarrolla mediante los linfocitos B al producir anticuerpos neutralizantes y puede durar años, como en el caso del SARS o del MERS. Su diagnóstico es más cotoso y difícil de realizar y hay estudios que indican que en el COVID-19 es más alta que la humoral.
  • La inmunidad humoral, se desarrolla mediante los linfocitos T que se crean en la médula ósea y luego maduran en el timo, al producir anticuerpos, es la que se espera conseguir con la vacuna. En una primera fase crea anticuerpos IGM que luego se transforman en IGG y ante una infección en la segunda fase recuerda los IGG con mayor rapidez y en mayor cantidad.

 

Que vacunas disponemos

La Agencia Europea del Medicamento ha autorizado poner en circulación hasta cuatro vacunas contra el coronavirus: Pfizer-Biontech, Moderna, Astrazeneca y Janssen. Las dos primeras utilizan técnicas de ARN mensajero y los dos restantes utilizan un vector viral. Cada una tiene sus propias características y eficacia, una información que varía conforme avanza la investigación científica y se conocen algunos de los efectos secundarios que están apareciendo.

proceso de vacunación hospital

 

Según la información del Ministerio de Sanidad sobre las diferentes vacunas aprobadas.

Moderna

Esta vacuna frente a COVID-19 protege de desarrollar un cuadro grave en caso de enfermar. La pauta de vacunación completa con la vacuna de Moderna es de dos dosis. La segunda dosis se administrará, como mínimo, 1 mes después de la primera, pudiéndose superar este intervalo de tiempo sin perder eficacia. La máxima protección no se alcanza hasta que no hayan pasado 14 días después de la segunda dosis. Si usted ha tenido un diagnóstico de haber padecido la infección por el coronavirus (con o sin síntomas) y tiene 65 o menos años, se recomienda que solo reciba una dosis de esta vacuna. Es posible que pueda sufrir algunos efectos secundarios tales como inflamación y dolor en el lugar de la inyección, dolor de cabeza, fatiga, dolor muscular o de articulaciones, escalofríos y fiebre, náuseas y vómitos, todos ellos generalmente de intensidad leve o moderada y que se resuelven en dos o tres días. Estas reacciones son más frecuentes tras la segunda dosis y menos frecuentes a mayor edad de los vacunados.

Pfizer

La pauta de vacunación completa con la vacuna de Pfizer/Biontech es de dos dosis. La segunda dosis se administrará, como mínimo, 21 días después de la primera, pudiéndose superar este intervalo de tiempo sin perder eficacia. La máxima protección no se alcanza hasta que no hayan pasado 7 días después de la segunda dosis. Si usted ha tenido un diagnóstico de haber padecido la infección por el coronavirus (con o sin síntomas) y tiene 65 o menos años, se recomienda que solo reciba una dosis de esta vacuna. Es posible que pueda sufrir algunos efectos secundarios tales como inflamación y dolor en el lugar de la inyección, dolor de cabeza, cansancio, dolor muscular o de articulaciones, escalofríos y fiebre, náuseas, todos ellos generalmente de intensidad leve o moderada y que se resuelven pasados dos o tres días. Estas reacciones son más intensas y frecuentes tras la segunda dosis y a menor edad de los vacunados.

Astrazeneca

La pauta de vacunación completa con la vacuna de AstraZeneca es de dos dosis. La segunda dosis se administrará, como mínimo, 10-12 semanas después de la primera, pudiéndose superar este intervalo de tiempo sin perder eficacia. La máxima protección no se alcanza hasta que no hayan pasado 15 días después de la segunda dosis. Si usted ha tenido un diagnóstico de haber padecido la infección por el coronavirus (con o sin síntomas) y tiene 65 o menos años, se recomienda que solo reciba una dosis de esta vacuna. Es posible que pueda sufrir algunos efectos secundarios tales como inflamación, picor y/o dolor en el lugar de la inyección, malestar general, cansancio, escalofríos y fiebre, dolor de cabeza, dolor muscular o de articulaciones, náuseas, vómitos o diarrea, todos ellos generalmente de intensidad leve o moderada y que se resuelven pasados dos o tres días. Estas reacciones son menos intensas y frecuentes a mayor edad de los vacunados.

Janssen

En general, la pauta de vacunación completa con la vacuna de Janssen es de una única dosis. La máxima protección no se alcanza hasta que no hayan pasado 14 días después de la administración de la dosis. Es posible que pueda sufrir algunos efectos secundarios tales como inflamación, picor y/o dolor en el lugar de la inyección, dolor de cabeza, dolor muscular, cansancio, náuseas y fiebre, todos ellos generalmente de intensidad leve o moderada y que se resuelven pasados dos o tres días. Estas reacciones son menos intensas y frecuentes a mayor edad de los vacunados. Se puede utilizar una dosis de paracetamol cada 6 horas durante las primeras 24 horas después de la vacunación para reducir estos efectos secundarios.

 

Espacios de trabajo tras la pandemia

Espacios de trabajo tras la pandemia

LA PANDEMIA NOS HACE REFLEXIONAR COMO DEBEN SER LOS ESPACIOS DE TRABAJO

La pandemia ha supuesto unas modificaciones sustanciales a la hora de realizar los trabajos y al igual que en el siglo XIX con la Revolución Industrial los trabajadores pasaron de hacer individualmente y de forma artesana las diferentes tareas en sus pequeños talleres a desarrollarlas juntamente con maquinaria sofisticada en las fábricas, ahora muchos trabajos se pueden deslocalizar.

Pero no todos los trabajos pueden desarrollarse fuera de los locales de las empresas, algunos son presenciales en su totalidad, otros son parcialmente desarrollables a distancia y otros pueden deslocalizarse hasta de país o de continente. En todos los casos debe tenerse presente y prioritaria la formación del trabajador, ya que una buena formación le convierte en más productivo para la empresa y en una mayor estabilidad emocional, de conciliación familiar, etc., circunstancia esta que actualmente prima a la hora de buscar y elegir trabajo.

El avance de las comunicaciones y de la transformación digital de las empresas, hacen

que se enfrenten ahora al reto de atraer a la oficina a los trabajadores, que optan ampliamente por el teletrabajo (hay estudios que están por encima del 90%), ya que muchos proyectos innovadores, arriesgados y experimentales, exigen la participación de mucha gente de diferentes campos del saber y fluye un intercambio constante de ideas a contrastar entre los participantes.

Es conveniente, para todos, el sacar a los trabajadores que teletrabajan de la zona de confort en la que tenemos tendencia a instalarnos y donde ya no se adquiere progresión alguna. Puede ser cómodo, pero no te hace feliz ni productivo.

Actualmente las empresas están pensando como y que tareas pueden realizarse a distancia, que modalidad de trabajo a distancia, su flexibilidad y que presencialidad mínima deben implantar.

 

sala de reuniones

¿Cómo serán las oficinas próximamente?

Una de las ventajas del teletrabajo es que disminuyen los desplazamientos, con el añadido de eliminación de accidentes in itinere, disminución de gasto en combustibles, mejora ambiental de las ciudades, utilizar el tiempo de los desplazamientos para disponer de una hora diaria más -dos en las grandes urbes- para realizar otras actividades, etc.

Por otro lado, tras la pandemia la distancia interpersonal hace que necesitemos más espacio, por lo que hay que gestionar el que tenemos y adaptarlo al teletrabajo. Se calcula que será necesario utilizar unos doce metros cuadrados por cada trabajador presencial.

Para ello, desde EMESA Prevención pensamos que:

    • El diseño de las nuevas oficinas deberá tener en cuenta estas y otras muchas cosas, como: espacios de representación para recibir clientes, como dedicar espacio para reuniones hibridas -presenciales y virtuales-, puestos de trabajo multiuso por cualquier empleado el día que se traslade a la oficina, espacio destinado al ocio y a socializar entre los empleados, espacio dotado de bebida y comida frugal a precio reducidos, etc.
    • Deben ser locales mixtos que permitan trabajo presencial, teletrabajo y trabajo mixto -presencial y a distancia-.
    • Puestos de trabajo flexibles que puedan ser utilizados por el trabajador cuando vaya a la oficina, sin sitio fijo. Esto será posible cuando la empresa elabore políticas de papel cero y utilización de la nube para archivo documental de trabajo.
    • El centro de trabajo debe ser un entorno saludable para el trabajador donde realizar políticas de bienestar corporativo, flexibles e informales que posibiliten socializar con los compañeros.
    • El centro de trabajo y sus correspondientes áreas deben ser sostenibles para reducir la carga de carbono. Utilizar responsablemente la energía verde, contar con ventilación natural, política de reciclar y eliminar residuos, emplear materiales ignífugos, descartar máquinas que produzcan gases de efecto invernadero, etc.

 

Reunión virtual

 

Hay que adecuar los espacios empresariales en tres dimensiones de áreas con similar porcentaje:

    • Espacios de trabajo presencial conservando su papel institucional, de espacio de relación con el cliente y escaparate de la marca y la cultura corporativa. (40/50% de metros cuadrados)
    • Espacios creativos, formativos y colaborativos de proyectos innovadores, arriesgados y experimentales. (25/30% de metros cuadrados)
    • Espacios de descanso y de socialización entre empleados y con clientes que nos visiten. (20/30% de metros cuadrados)