Vacunación Gripe

Vacunación Gripe

VACUNACIÓN DE LA GRIPE ESTACIONAL. CAMPAÑA 2021/2022

La gripe provocada por el virus influenza es responsable, además de causar muchas muertes anuales, de generar gran número de jornadas de absentismo laboral, con el consiguiente perjuicio económico a las empresas.

Se caracteriza por un inicio súbito de fiebre, tos (generalmente seca), dolores musculares, articulares, de cabeza y garganta, intenso malestar y abundante secreción nasal.

En España en la temporada 2019-2020, ya que el año pasado la pandemia COVID se superpuso respecto a los datos, se estima que hubo 619.000 casos confirmados en atención primaria, 27.700 hospitalizados con gripe confirmada, 1.800 admitidos en la UCI y 3.900 muertes atribuibles a la gripe. En la temporada anterior, 2018-2019, hubo todavía más fallecidos, 6.300 defunciones, según las estadísticas del Centro Nacional de Epidemiología (CNE) y el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII).

Es por ello, por lo que, desde Emesa Prevención queremos convocar una nueva campaña preventiva, aunque tenemos confianza en que las medidas preventivas del COVID evitaran nuevamente las altas cifras de morbimortalidad de años anteriores.

La campaña de vacunación se iniciará, como todos los años, en el mes de octubre (El Ministerio de Sanidad concretará el comienzo de la campaña cuando se conozcan las fechas de suministro de vacunas), en función del suministro de vacunas.

Según la OMS, sería muy difícil de manejar la situación de las dos epidemias simultaneas, ya que el efecto sinérgico observado entre el virus de la gripe y el SARS-CoV-2, multiplica por dos el riesgo de muerte en caso de coinfección

Desaparición de la gripe

 

Aunque hay cuatro tipos de virus de la gripe estacional: A, B, C y D., únicamente los causantes de las epidemias estacionales son los virus gripales de tipo A y B., sus mutaciones y sus subfamilias combinadas.

  • Los virus tipo A se clasifican en subtipos en función de las combinaciones de dos proteínas de su superficie: la hemaglutinina (HA) y la neuraminidasa (NA). Los subtipos actualmente circulantes en el ser humano son el A(H1N1) y el A(H3N2). El A(H1N1) también se conoce como A(H1N1) pdm09, pues fue el causante de la pandemia de 2009 y posteriormente sustituyó al virus de la gripe estacional A(H1N1) que circulaba hasta entonces. Todas las pandemias conocidas han sido causadas por virus gripales de tipo A.
  • Los virus de tipo B no se clasifican en subtipos, pero los circulantes actualmente pueden dividirse en dos familias B/Yamagata y B/Victoria.
  • Los virus de tipo C se detectan con menos frecuencia y suelen causar infecciones leves, por lo que carecen de importancia desde el punto de vista de la salud pública.
  • Los virus de tipo D afectan principalmente al ganado y no parecen ser causa de infección ni enfermedad en el ser humano.

La vacunación como mejor Prevención

Es la forma más eficaz de prevenir la enfermedad. Hay vacunas seguras y eficaces que se vienen utilizando desde hace más de 60 años y necesitan un recordatorio anual don una nueva dosis de vacunación.

En los adultos sanos, la vacunación antigripal es protectora, incluso cuando los virus circulantes no coinciden exactamente con los virus vacunales. No obstante, en los ancianos la vacunación puede ser menos eficaz para prevenir la enfermedad, aunque reduce la gravedad de la enfermedad y la incidencia de complicaciones y muertes.

vacunación y prevención

 

Además de la vacunación y el tratamiento antivírico, la gestión desde el punto de vista de la salud pública incluye medidas de protección personal, similares a las utilizadas en la prevención de los contagios COVID, como:

  • Lavarse las manos frecuentemente y secárselas bien;
  • Mantener una buena higiene respiratoria, cubriéndose la boca y la nariz al toser o estornudar con pañuelos y desechándolos correctamente;
  • Autoaislarse rápidamente en caso de malestar, fiebre u otros síntomas gripales;
  • Evitar el contacto con personas enfermas;
  • Evitar tocarse los ojos, la nariz y la boca.

 

COMPOSICIÓN DE LA VACUNA PARA LA TEMPORADA 2021-2022

En el mes de febrero de cada año, la OMS publica la composición de la vacuna para su utilización en el hemisferio norte.

Las vacunas trivalentes recomendadas para esta temporada 2021-2022 deberán contener los siguientes componentes:

  • Las producidas a partir de huevos embrionados
  • Las vacunas vivas atenuadas:
    • cepa análoga a A/Victoria/2570/2019 (H1N1)pdm09
    • cepa análoga a A/Cambodia/e0826360/2020 (H3N2)
    • cepa análoga a B/Washington/02/2019 (linaje B/Victoria)
  • Las producidas a partir de cultivos celulares;
    • cepa análoga a A/Wisconsin/588/2019 (H1N1)pdm09
    • cepa análoga a A/Cambodia/e0826360/2020 (H3N2)
    • cepa análoga a B/Washington/02/2019 (linaje B/Victoria)

Las vacunas tetravalentes deben contener en su composición, además de las anteriores, una cepa análoga a B/Phuket/3073/2013 (linaje B/Yamagata/16/88).

 

vacunación personas mayores

 

GRUPOS DE POBLACIÓN DIANA DE VACUNACIÓN ANTIGRIPAL

1. Personas mayores, preferentemente a partir de los 65 años. Se hará especial énfasis en aquellas personas que conviven en instituciones cerradas.

2. Personas con menos de 65 años que presentan un alto riesgo de complicaciones derivadas de la gripe:

  • Menores (a partir de los 6 meses) y adultos con enfermedades crónicas cardiovasculares, neurológicas o respiratorias, incluyendo displasia broncopulmonar, fibrosis quística y asma.
  • Menores (a partir de los 6 meses) y adultos con: o diabetes mellitus o obesidad mórbida (índice de masa corporal ≥40 en adultos, ≥35 en adolescentes o ≥3 DS en la infancia) o enfermedad renal crónica y síndrome nefrótico o hemoglobinopatías y anemias o hemofilia, otros trastornos de la coagulación y trastornos hemorrágicos crónicos, así como receptores de hemoderivados y transfusiones múltiples o asplenia o disfunción esplénica grave o enfermedad hepática crónica, incluyendo alcoholismo crónico o enfermedades neuromusculares graves o inmunosupresión (incluyendo las inmunodeficiencias primarias y la originada por la infección por VIH, por fármacos –incluyendo tratamiento con eculizumab-, en los receptores de trasplantes y déficit de complemento) o cáncer y hemopatías malignas o implante coclear o en espera del mismo o fístula de líquido cefalorraquídeo o enfermedad celíaca o enfermedad inflamatoria crónica o trastornos y enfermedades que conllevan disfunción cognitiva: síndrome de Down, demencias y otras. En este grupo se hará un especial énfasis en aquellas personas que precisen seguimiento médico periódico o que hayan sido hospitalizadas en el año precedente.
  • Menores entre los 6 meses y los 18 años, que reciben tratamiento prolongado con ácido acetilsalicílico, por la posibilidad de desarrollar un síndrome de Reye tras la gripe.
  • Personas de cualquier edad (≥6 meses) institucionalizadas de manera prolongada
  • Mujeres embarazadas en cualquier trimestre de gestación y mujeres durante el puerperio (hasta los 6 meses tras el parto y que no se hayan vacunado durante el embarazo)
  • Menores entre los 6 meses y los 2 años con antecedentes de prematuridad menor de 32 semanas de gestación

3. Personas que pueden transmitir la gripe a aquellas que tienen un alto riesgo de presentar complicaciones:

  • Personal de los centros, servicios y establecimientos sanitarios, tanto de atención primaria como especializada y hospitalaria, pública y privada, así como personal de oficinas de farmacia y centros sociosanitarios. Se hará especial énfasis en el personal que tiene contacto mantenido con pacientes de algunos de los grupos de alto riesgo anteriormente descritos.
  • Personas que trabajan en instituciones geriátricas o en centros de atención a enfermos crónicos, especialmente los que tengan contacto continuo con personas vulnerables.
  • Estudiantes en prácticas en centros sanitarios y sociosanitarios.
  • Personas que proporcionen cuidados domiciliarios a pacientes de alto riesgo o mayores (definidos en apartados 1 y 2).
  • Personas que conviven en el hogar, incluidos los menores a partir de los 6 meses de edad, con otras que pertenecen a algunos de los grupos de alto riesgo, por su condición clínica especial (citados en el punto 2).

4. Otros grupos en los que se recomienda la vacunación:

  • Personas que trabajan en servicios públicos esenciales, con especial énfasis en los siguientes subgrupos:
    • Fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, con dependencia nacional, autonómica o local.
    • Bomberos.
    • Servicios de protección civil.
    • Personas que trabajan en los servicios de emergencias sanitarias.
    • Personal de instituciones penitenciarias y de otros centros de internamiento por resolución judicial (incluyendo centros de acogida de inmigrantes).
  • Personas con exposición laboral directa a aves domésticas o a cerdos en granjas o explotaciones avícolas o porcinas y también a aves silvestres. La finalidad es reducir la oportunidad de una infección concomitante de virus humano y aviar o porcino, disminuyendo la posibilidad de recombinación o intercambio genético entre ambos virus.

Las recomendaciones sobre administración conjunta de vacunas frente a la gripe y frente a la COVID-19 se especificarán más adelante por el Ministerio de Sanidad.

Vacunas que protegen

Vacunas que protegen

LA VACUNA PROTEGE, PERO NO IMPIDE CONTAGIOS

Ante el bombardeo informativo que sufrimos diariamente de carácter científico/técnico -lamentablemente escaso-, tertuliano/periodísticamente -en consonancia con su línea editorial– y político –dirigido y manipulado oportunamente- queremos expresar, salvaguardando la libertad de expresión, que la información debe ser clara, suficiente, basada en hechos probados, etc., y que no dé lugar a confusión que pueda generar desinformación o una información tóxica.

Las vacunas estimulan el sistema inmunitario y crean mecanismos defensivos ante la infección, pero no impide contagios. En ningún caso las vacunas que utilizamos te protegen de poder infectarte y la creencia popular es: que a mí no me afecta el virus porque ya estoy vacunado. Circunstancia ésta que hay que desmentir.

La enorme contagiosidad de la variante delta, cuatro veces más contagiosa que la de Wuhan y con un RO (cifra de contagios que una persona infectada es capaz de contagiar) similar a la varicela -entre 10 y 12- y muy superior al virus alfa, SARS, MERS, Gripe o viruela -entre 2 o 3-, hace que debamos estar más atentos que nunca a las medidas básicas de prevención (ventilación, distancia interpersonal y sobre todo el uso de la mascarilla).

La carga viral de los infectados se transmite a otras personas y con las vacunas actuales no se previene la diseminación del virus, incluso entre las personas vacunadas.

Otra cosa es que afecte menos a las personas que ya han adquirido cierta inmunidad, bien por haber sobrepasado la enfermedad o por estar vacunada.

Recordemos que hay dos tipos de inmunidad que se produce en la población:

  • La Inmunidad celular, es aquella que se desarrolla mediante los linfocitos B al producir anticuerpos neutralizantes y puede durar años, como en el caso del SARS o del MERS. Su diagnóstico es más cotoso y difícil de realizar y hay estudios que indican que en el COVID-19 es más alta que la humoral.
  • La inmunidad humoral, se desarrolla mediante los linfocitos T que se crean en la médula ósea y luego maduran en el timo, al producir anticuerpos, es la que se espera conseguir con la vacuna. En una primera fase crea anticuerpos IGM que luego se transforman en IGG y ante una infección en la segunda fase recuerda los IGG con mayor rapidez y en mayor cantidad.

 

Que vacunas disponemos

La Agencia Europea del Medicamento ha autorizado poner en circulación hasta cuatro vacunas contra el coronavirus: Pfizer-Biontech, Moderna, Astrazeneca y Janssen. Las dos primeras utilizan técnicas de ARN mensajero y los dos restantes utilizan un vector viral. Cada una tiene sus propias características y eficacia, una información que varía conforme avanza la investigación científica y se conocen algunos de los efectos secundarios que están apareciendo.

proceso de vacunación hospital

 

Según la información del Ministerio de Sanidad sobre las diferentes vacunas aprobadas.

Moderna

Esta vacuna frente a COVID-19 protege de desarrollar un cuadro grave en caso de enfermar. La pauta de vacunación completa con la vacuna de Moderna es de dos dosis. La segunda dosis se administrará, como mínimo, 1 mes después de la primera, pudiéndose superar este intervalo de tiempo sin perder eficacia. La máxima protección no se alcanza hasta que no hayan pasado 14 días después de la segunda dosis. Si usted ha tenido un diagnóstico de haber padecido la infección por el coronavirus (con o sin síntomas) y tiene 65 o menos años, se recomienda que solo reciba una dosis de esta vacuna. Es posible que pueda sufrir algunos efectos secundarios tales como inflamación y dolor en el lugar de la inyección, dolor de cabeza, fatiga, dolor muscular o de articulaciones, escalofríos y fiebre, náuseas y vómitos, todos ellos generalmente de intensidad leve o moderada y que se resuelven en dos o tres días. Estas reacciones son más frecuentes tras la segunda dosis y menos frecuentes a mayor edad de los vacunados.

Pfizer

La pauta de vacunación completa con la vacuna de Pfizer/Biontech es de dos dosis. La segunda dosis se administrará, como mínimo, 21 días después de la primera, pudiéndose superar este intervalo de tiempo sin perder eficacia. La máxima protección no se alcanza hasta que no hayan pasado 7 días después de la segunda dosis. Si usted ha tenido un diagnóstico de haber padecido la infección por el coronavirus (con o sin síntomas) y tiene 65 o menos años, se recomienda que solo reciba una dosis de esta vacuna. Es posible que pueda sufrir algunos efectos secundarios tales como inflamación y dolor en el lugar de la inyección, dolor de cabeza, cansancio, dolor muscular o de articulaciones, escalofríos y fiebre, náuseas, todos ellos generalmente de intensidad leve o moderada y que se resuelven pasados dos o tres días. Estas reacciones son más intensas y frecuentes tras la segunda dosis y a menor edad de los vacunados.

Astrazeneca

La pauta de vacunación completa con la vacuna de AstraZeneca es de dos dosis. La segunda dosis se administrará, como mínimo, 10-12 semanas después de la primera, pudiéndose superar este intervalo de tiempo sin perder eficacia. La máxima protección no se alcanza hasta que no hayan pasado 15 días después de la segunda dosis. Si usted ha tenido un diagnóstico de haber padecido la infección por el coronavirus (con o sin síntomas) y tiene 65 o menos años, se recomienda que solo reciba una dosis de esta vacuna. Es posible que pueda sufrir algunos efectos secundarios tales como inflamación, picor y/o dolor en el lugar de la inyección, malestar general, cansancio, escalofríos y fiebre, dolor de cabeza, dolor muscular o de articulaciones, náuseas, vómitos o diarrea, todos ellos generalmente de intensidad leve o moderada y que se resuelven pasados dos o tres días. Estas reacciones son menos intensas y frecuentes a mayor edad de los vacunados.

Janssen

En general, la pauta de vacunación completa con la vacuna de Janssen es de una única dosis. La máxima protección no se alcanza hasta que no hayan pasado 14 días después de la administración de la dosis. Es posible que pueda sufrir algunos efectos secundarios tales como inflamación, picor y/o dolor en el lugar de la inyección, dolor de cabeza, dolor muscular, cansancio, náuseas y fiebre, todos ellos generalmente de intensidad leve o moderada y que se resuelven pasados dos o tres días. Estas reacciones son menos intensas y frecuentes a mayor edad de los vacunados. Se puede utilizar una dosis de paracetamol cada 6 horas durante las primeras 24 horas después de la vacunación para reducir estos efectos secundarios.

 

28 JULIO 2021. DÍA MUNDIAL CONTRA LA HEPATITIS VÍRICA

28 JULIO 2021. DÍA MUNDIAL CONTRA LA HEPATITIS VÍRICA

ELIMINEMOS LA HEPATITIS Y SUS CONTAGIOS

La Organización Mundial de la Salud (OMS) celebra cada año el 28 de julio el Día Mundial contra la Hepatitis Vírica, para impulsar a nivel mundial todas las iniciativas y estrategias contra este grupo de enfermedades. Esta fecha corresponde a la del nacimiento del doctor Baruch Samuel Blumberg, descubridor del virus de la Hepatitis B.

EMESA Prevención quiere aprovechar esta ocasión para crear conciencia contra la infección por hepatitis y para fomentar su prevención, diagnóstico y tratamiento.

Estrategia Mundial contra las Hepatitis Víricas 2016-2021. OMS

La OMS estableció la primera Estrategia Mundial del Sector de la Salud contra las Hepatitis Víricas para 2016-2021, aprobada en la 69ª Asamblea Mundial de la Salud en mayo de 2016. Se trata de una oportunidad para redoblar los esfuerzos nacionales e internacionales de lucha contra esta enfermedad e instar a los asociados y a los Estados Miembros a que presten apoyo a su aplicación.

Las principales medidas estratégicas consisten:

  • Mayor compromiso político para aumentar los programas de vacunación contra la hepatitis B.
  • Mejorar la seguridad de las inyecciones, transfusiones e intervenciones quirúrgicas.
  • “Minimizar daños» para los consumidores de drogas por vía parenteral.
  • Lograr mayor accesibilidad al diagnóstico y tratamiento de las hepatitis B y C.

Según la OMS, la ampliación del diagnóstico y del tratamiento permitirá salvar siete millones de vidas entre 2015 y 2030.

¿Qué podemos hacer para prevenir las hepatitis víricas? Tanto en el trabajo como fuera de él.

    • Formación e información de trabajadores para que conozca los riesgos y cómo prevenir estas enfermedades. Y conozcan el circuito para notificar posibles exposiciones a material biológico.
    • Estar vacunado frente a la hepatitis A y B. No se dispone de vacunas contra la hepatitis C ni D. La vacunación contra el VHB también disminuye el riesgo de infección por el VHD, ya que este sólo causa síntomas en las personas que también tienen una infección por VHB. La vacuna de la VHE sólo está disponible en la actualidad en China.
    • Controlar y disminuir los tratamientos invasivos del cuerpo. Si precisas pequeñas cirugías, acupuntura, tatuajes o inyectarse Botox, etc., elige una clínica acreditada y que cuente con las normas más elementales de higiene.

 

acupuntura

 

    • Si eres trabajador sanitario (médico, enfermero, dentista, protésico, etc., utilizar los EPIs recomendados.
    • Realización de pruebas diagnósticas en campañas preventivas.
    • Administrar inmunoglobulinas tras exposición al virus en los casos de no respondedores o no vacunados.
    • Potabilidad del agua para evitar infecciones por VHA. Especial cuidado en caso de viajes a países en vías de desarrollo evitando consumir alimentos crudos o que no puedan ser pelados y beber agua embotellada.
    • Lavarse cuidadosamente las manos con agua y jabón antes de comer o manipular alimentos para evitar la infección y transmisión de VHA.
    • Lavado de manos frecuente en trabajos que requieran cambiar pañales o contacto con niños.
    • No compartir objetos que puedan contener restos de sangre (maquinillas de afeitar, agujas, etc.).
    • Usar métodos de barrera en las relaciones sexuales.

métodos anticonceptivos

 

    • Comunicar cualquier exposición a material biológico de manera inmediata a su Servicio de Prevención de Riesgos Laborales (SPRL) para valoración de actitud a seguir.
    • Realizar la Vigilancia de la salud de trabajadores susceptibles y valorar su estado inmunológico y vacunaciones frente a estos agentes.
    • Si se es portador, comunicar inmediatamente a su SPRL en el caso de cualquier accidente biológico que en la que haya habido contacto con sangre, mucosas o piel no intacta de terceras personas.

 

DEBEMOS MINIMIZAR LA PRESENCIA DE ACRILAMIDA EN LOS ALIMENTOS POR SER GENOTÓXICA Y CANCERÍGENA

DEBEMOS MINIMIZAR LA PRESENCIA DE ACRILAMIDA EN LOS ALIMENTOS POR SER GENOTÓXICA Y CANCERÍGENA

Desde EMESA Prevención queremos alertar de una toxicidad que se produce en los alimentos ricos en hidratos de carbono cuando han sido mal cocinados, al aparecer un compuesto orgánico de bajo peso molecular y muy soluble en el agua, denominado acrilamida.

Principalmente ocurre en cereales y patatas al freírlos, hornearlos o tostarlos en exceso con temperaturas altas (100/120 grados), aunque puede ocurrir a temperaturas más bajas y en ambientes de baja humedad. También da aroma y color característico a los alimentos de origen vegetal cocinados. Principalmente la encontramos en croquetas, empanadillas, alimentos empanados, galletas, cereales para el desayuno, pan tostado, productos de bollería, café tostado, patatas fritas, etc.

Se produce la denominada “Reacción de Maillard” en la que ciertos aminoácidos (asparagina) y azúcares reductores (glucosa, fructosa, etc.) reaccionan químicamente entre sí. Técnicamente es una glucosilación o glicación no enzimática de las proteínas naturales en los alimentos, por lo que es imposible evitar por completo la acrilamida, pero sí debemos controlarla dentro de límites seguros.

Algunos productos resultantes en la tercera fase de la reacción de Maillard son potencialmente tóxicos, como las melanoidinas (a altas concentraciones) y las pirazinas que poseen capacidad mutagénica en ciertas condiciones de temperatura, al contribuir a la producción de otras sustancias tóxicas cancerígenas, como son las nitrosaminas.

La Agencia Internacional de Investigación contra el Cáncer (IARC) ha catalogado a la acrilamida como “un probable cancerígeno para los humanos”, que junto a los estudios evaluados por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) concluyen el potencial genotóxico y cancerígeno de la acrilamida y su metabolito la glicidamida.

El nuevo Reglamento (UE) 2017/2158 de la Comisión, de 20 de noviembre de 2017 indica que las medidas de mitigación se hacen OBLIGATORIAS para los operadores de empresas alimentarias, incluyendo, entre otras, industria, catering y restauración,

semaforo de la acrilamida en alimentos

 

En la industria alimentaria se utilizan medidas de mitigación, que consisten en una serie de procedimientos basados en los conocimientos científicos y técnicos actuales, que se deben aplicar en la producción de alimentos a nivel industrial o en restauración para mantener los valores de acrilamida por debajo de los niveles de referencia establecidos en el Reglamento (UE) 2017/2158. Se utilizan en los alimentos que pueden generar acrilamida durante su procesado, para reducir la exposición a este contaminante en un porcentaje estimado de un 10- 15%.

productos mal procesados con posible acrilamida

 

Efectos de la acrilamida

  • Tras su consumo, el cuerpo absorbe la acrilamida, se distribuye por todo el organismo y al metabolizarse se genera la glicidamida.
  • Según investigaciones en animales la glicidamida propicia el desarrollo de mutaciones genéticas y tumores en glándulas mamarias, testículos y glándulas tiroides en ratas, aunque también pueden aparecer en pulmones, ovarios, piel y estómago.
  • En los seres humanos, “la exposición a la acrilamida puede provocar efectos nocivos en:
    • El sistema nervioso (incluyendo la parálisis de los cuartos traseros)”. En algunos estudios se aprecia que la exposición de los trabajadores a la acrilamida en el lugar de trabajo, muestran un riesgo aumentado de padecer irregularidades en el sistema nervioso.
    • En el desarrollo pre y postnatal. Existe una relación inversa entre la exposición a la acrilamida y el peso al nacer y otros marcadores de crecimiento fetal.
    • Puede existir un riesgo de desarrollo de cáncer (en el riñón, el endometrio y los ovarios)
    • Alteraciones cancerígenas y genotóxicas en el sistema reproductivo

 

Aunque no hay unas cifras concluyentes se establece un Límite mínimo de confianza para la dosis de referencia (BMDL10).

  1. Para los tumores, los expertos seleccionaron un BMDL10de 0,17 mg/kg de peso corporal/día.
  2. Para otros efectos, los cambios neurológicos más relevantes que se observaron fueron aquellos con un BMDL10de 0,43 mg/kg de peso corporal/día.

 

Para más información, pinchar en los siguientes enlaces:

28 de abril 2021: DIA MUNDIAL DE SEGURIDAD Y SALUD EN EL TRABAJO

28 de abril 2021: DIA MUNDIAL DE SEGURIDAD Y SALUD EN EL TRABAJO

El 28 de abril se celebra el día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo, patrocinado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), con el permanente objetivo de prevenir accidentes de trabajo y disminuir las enfermedades profesionales.

Este año el lema es «Anticiparse a las crisis, prepararse y responder -Invertir hoy en Sistemas Resilientes de Seguridad y Salud en el Trabajo”. Para ello hay que establecer las estrategias que fortalezcan los sistemas nacionales de Seguridad y Salud. La pandemia COVID-19 ha tenido repercusión en los trabajos, su forma de ejecutarlos, la prevención de los locales de trabajo como espacios seguros, etc.

Dia mundial de la seguridad y Salud en el trabajo

La pandemia de COVID-19 está siendo un reto de actuaciones preventivas sobre sus efectos en el mundo laboral.

Los tradicionales locales de trabajo como la fábrica, el taller, la oficina o la tienda han sido objeto de revisión, modificación y transformación para combatir la propagación y contagio del virus. En esta fase también se han generalizado los sitios para trabajar llegando a instalarse en el propio domicilio del trabajador y allí donde pueda existir una conexión telemática con el core de la empresa.

 

teletrabajo

 

La resiliencia que hemos adquirido ante la crisis epidémica y en particular a lo referente al aumento de teletrabajo, hay que ponderarla en su justa medida y poner los medios preventivos necesarios para que el teletrabajador no sufra imputs o agresiones desde su nuevo entorno de trabajo.

Hacemos referencia al artículo publicado en este Blog de fecha 26 de enero titulado “TELETRABAJO SI, PERO UN MODELO MIXTO, VOLUNTARIO Y FLEXIBLE”, donde se detallan algunos de los beneficios y desventajas de la empresa y del trabajador. En ellas es donde debemos actuar con medidas preventivas o simplemente enfocando de una manera diferente la forma de teletrabajar.

La OIT celebra este día como altavoz para sensibilizar a la opinión pública y para estimular el diálogo sobre la importancia de crear e invertir en sistemas de Seguridad y Salud en el Trabajo resilientes, para mitigar y prevenir la propagación de la COVID-19 en el lugar de trabajo. Por efecto de la pandemia se ha acelerado la implantación del teletrabajo en los domicilios y estos deben adecuarse a las normas y medidas preventivas no sólo del COVID, sino también de los riesgos inherentes a su nuevo puesto de trabajo.

 

ciberseguridad en el trabajo

 

Pero para que el teletrabajo se implante con seguridad, las empresas deben invertir también en Ciberseguridad que de confianza al empresario evitando el hackeo de datos sensibles. Dicha confianza digital deberá estar presente en los planes de transformación digital de las empresas conforme a la Agenda 2025.

Las nuevas modalidades de trabajo, como la generalización del teletrabajo, ofrece nuevas alternativas laborales a los trabajadores que pueden utilizarlas, pero presentan riesgos potenciales para la SST, como son un aumento de los riesgos psicosociales.

 

EL COVID PERSISTENTE, SECUELAS DE UNA PANDEMIA

EL COVID PERSISTENTE, SECUELAS DE UNA PANDEMIA

Las secuelas que puede dejar el haber pasado la enfermedad del SARS-CoV-2, son muy variadas. La mayoría de los pacientes (80%) han sobrepasado la enfermedad de una forma leve incluyendo neumonía leve o no y otros síntomas menores. El 14% desarrolló síntomas graves con disnea, hipoxia y neumonía grave que precisó ventilación mecánica y el 5% sufrió enfermedad crítica con insuficiencia respiratoria grave, shock sistémico y fallos multiorgánicos.

Según la guía que han elaborado la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (SEMFYC) y la Societat Catalana de Medicina Familiar i Comunitària (CAMFYC) junto a otros colaboradores, se define como COVID persistente “aquellas manifestaciones halladas tras una infección por Covid, con una duración superior a la descrita en la mayoría de otros pacientes, sin una causa conocida que justifique esa persistencia”.

No se contemplan la agravación de enfermedades preexistentes ni las derivadas, medicamente razonable, de secuelas físicas o psíquicas atribuidas a la infección, ni aquellas manifestaciones no existentes al principio de la infección y que aparezcan una vez curada.

Tampoco tenemos suficientes datos de las personas que han superado la enfermedad, después de permanecer en la UCI, largos períodos.

Entre los síntomas generales detectados:

  • La fatiga puede persistir al cabo de 12 semanas en un 16 al 55% de los casos.
  • Las manifestaciones osteomusculares de artralgias y mialgias pueden persistir unas 8 semanas, entre el 6 y el 27% de los casos.
  • Las manifestaciones pulmonares de dolor torácico, tos, disnea y expectoración pueden persistir a las 12 semanas entre un 2 al 16.7% de los casos.
  • Las manifestaciones ORL de tipo rinitis y odinofagia a las 8 semanas pueden persistir entre un 7 al 15% de los casos y los síntomas de anosmia y disgeusia a las 12 semanas entre los 10 y 42% de los casos.
  • Las manifestaciones gastrointestinales de anorexia o diarreas persisten a las ocho semanas en un 3 al 8% de los casos y si las diarreas van acompañadas de vómitos pueden llegar a las 12 semanas en un 31% de los casos.
  • Las manifestaciones neurológicas de cefaleas, cambios de conducta, trastornos de memoria y trastornos del sueño pueden persistir a las 12 semanas entre un 18 al 34% de los casos, mientras que el vértigo en un 6% de los casos y una pérdida de peso superior al 5 por ciento persisten en un 17%.
  • Otras manifestaciones como la alopecia pueden durar a las 12 semanas en un 20% de los casos, mientras que el ojo rojo y el síndrome seco a las 8 semanas persisten entre un 10 y un 16% de los casos.

revisión médica

Estas son las principales secuelas tangibles y la duración de los síntomas que persisten después del alta médica y que podemos denominar como COVID PERSISTENTE.

Ahora bien, hay otras secuelas intangibles, pero reales que son aquellas derivadas del lucro cesante de aquellas personas que han tenido que cerrar o abandonar sus negocios y puestos de trabajo.

También aquellas secuelas que han dejado mella en la población como el miedo a poder contagiarse, que provoca un desapego social, una disminución de relaciones sociales y familiares, una tendencia a la introversión y al egocentrismo.