LOS SERVICIOS DE PREVENCIÓN ALERTAN DE LA FALTA DE ESPECIALISTAS EN MEDICINA DEL TRABAJO Y EN ENFERMERIA DEL TRABAJO.

EMESA PREVENCIÓN, cómo Servicio de Prevención Ajeno de Riesgos Laborales, se preocupa y analiza la falta de especialistas de Medicina del Trabajo y Enfermería del Trabajo.

El Real Decreto 843/2011, de 17 de junio, por el que se establecen los criterios básicos sobre la organización de recursos para desarrollar la actividad sanitaria de los Servicios de Prevención. En su artículo 4, puntos 1,2,3 indica la obligatoriedad de poseer los SPAS el número suficiente de profesionales de la medicina del trabajo y enfermería del trabajo en función del número de trabajadores protegidos. Para ello establece una serie de ratios en referencia al número de trabajadores y de empresas protegidas.

Son las únicas especialidades dentro de la medicina y la enfermería, que son obligatorias por aplicación del Real Decreto 843/2011, de 17 de junio. Esto que a primera vista es una salvaguarda de la profesionalidad sanitaria de la vigilancia de la salud de los trabajadores, con que cuentan los Servicios de Prevención, se convierte en una trampa cuándo en el mercado laboral no hay suficientes profesionales y los sistemas MIR y EIR de formación de especialistas avanzan a un ritmo mas lento que las jubilaciones que inexorablemente se producen.

La Administración Central (Ministerio de Sanidad y Bienestar Social), a través del Grupo de Trabajo de Salud Laboral, dentro del Consejo Interterritorial, es la vía oficial para transmitir a las CCAA, esta preocupación que “in crescendo” va deteriorando el sistema de prevención que se forjó al amparo de la Ley de Prevención de Riesgos laborales. También es la encargada de formular y aprobar propuestas que frenen el deterioro que ha comenzado y que de una manera consensuada por todas las CCAA, atendiendo a las diversidades de cada CCAA, se establezcan normas de uso común por todos los Servicios de Prevención, independientemente de su ámbito geográfico de actuación.

En paralelo, el Ministerio de Sanidad, que tiene las competencias de formación MIR y EIR, establezca los cauces reglamentarios para aumentar el número de profesionales que permitan a los SPAs, además de cumplir con el Real Decreto 843, realizar las tareas preventivas de promoción de la salud, epidemiología laboral, formación e información a los trabajadores, etc., con la garantía de la capacitación especialista de sus sanitarios.

El ámbito de actuación de estos profesionales se desarrolla en todo el tejido empresarial del país, pero especialmente en las grandes empresas (más de 500 trabajadores), en los Servicios de Prevención Ajenos (agrupación de empresas de menos de 500 trabajadores), en las Mutuas de Accidentes de Trabajo y Enfermedades Profesionales y en la Administración Pública. En este ultimo caso debido a que generalmente superan la cifra de los 500 trabajadores.

Es por ello que la colaboración público-privada en la formación de estos profesionales sanitarios se hace imprescindible. Colaboración en la docencia práctica, pero también en la faceta económica, ya que una buena formación es cara. No olvidemos que el médico del trabajo acomete una etapa de cuatro años de duración y el enfermero de dos.

La incuestionable realidad de algunas cifras:

De los 5.962 médicos del trabajo actuales, el 46.4% tiene más de 60 años. Esto quiere decir que en cinco años la cifra se reducirá a 2.766 médicos en activo. Podemos decir que unos 533 médicos del trabajo, se jubilarán cada año.

En enfermería del trabajo, la cifra es algo mayor, unos 5.000 enfermeros dado que la Escuela Nacional de Medicina del Trabajo entre 2003 y 2005, siendo Director el Dr. Alvarez Sáenz, se especializaron unos 4.500 jóvenes enfermeros, aunque la mitad de ellos no ejercen la especialidad a tiempo completo.

De las 24 plazas acreditadas para formación en enfermería del trabajo, solo salen en la oferta EIR de 2019, 18 plazas distribuidas en la Comunidad de Andalucía 6 plazas, en la Comunidad Valenciana 5, en la Comunidad de Castilla y León 2, en Ceuta 2 y en Murcia 3 plazas.

Respecto a las 131 plazas acreditadas para formación de Medicina del Trabajo sólo salen en la oferta MIR de 2019, 65 plazas entre todas las Comunidades menos Extremadura con cero plazas y destacando Madrid 19 plazas, 9 Andalucía y 8 el País Vasco.

A ello hay que añadir otro factor negativo que es que el 20% abandona la especialidad, cifra en consonancia con otras especialidades, bien sea debido a optar por otra especialidad o profesionales extranjeros que vuelven a su país.

Como conclusión final: Si se jubilan en cinco años 2766 médicos y se forman sólo 135, el déficit respecto a la situación actual, que es mala y no homogénea en el territorio nacional, para el 2025, será de 2.631 médicos. El ratio en el 2015 era del 23,2% por cada 100.000 habitantes, baja en el 2020 al 19,8 y en el 2025 presumiblemente será inferior al 16%.

(Datos extraídos del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, EMESA Prevención y QUIRÓN Prevención)