En muchos ambientes laborales podemos identificar riesgos muy evidentes, como por ejemplo las caídas, los atrapamientos al trabajar con equipos o maquinaria, el ruido elevado, lesiones musculares derivadas de la manipulación manual de cargas, cortes, etc.  Sin embargo, se tiene poca conciencia de otro tipo de riesgos presentes en todos los trabajos, los riesgos psicosociales, los cuales tienen consecuencias severas para la salud mental de los trabajadores expuestos a los mismos.

Actualmente se han descrito más de 40 riesgos psicosociales diferentes presentes en el ambiente laboral. Todos ellos pueden afectar a los trabajadores a tres niveles: a nivel psicológico, a nivel físico y a nivel social, provocando alteraciones de salud como la ansiedad o la depresión y también patologías físicas diversas como enfermedades digestivas, del sistema circulatorio, de la piel o enfermedades osteoarticulares, entre las más comunes.

enfermeraMuchas veces se tiende a asumir que determinados riesgos psicosociales son implícitos al puesto de trabajo, de modo que, si el trabajador manifiesta un problema de salud psicológica o física como consecuencia de la exposición a estos riesgos, tiende a interpretarse como una debilidad individual, vulnerabilidad o problema psicológico del propio trabajador, o bien se atribuyen a características propias de su entorno extralaboral.

El trabajo con elevada carga emocional es un riesgo psicosocial muy frecuente en gran cantidad de puestos de trabajo y, como tal, debe ser evaluado y deben tomarse medidas preventivas para que no afecte negativamente a la salud de los trabajadores expuestos a dicho riesgo y se disminuya la probabilidad de padecer estrés y burnout o síndrome de estar quemado por el trabajo (SQT).

 

 

cartel burnout

El síndrome de burnout es una patología derivada de la interacción del individuo con unas determinadas condiciones psicosociales nocivas de trabajo, que puede aparecer cuando no se realiza la evaluación y la prevención de riesgos psicosociales (especialmente en entornos de servicios humanos) o no se protege adecuadamente al trabajador frente a sus consecuencias. Este síndrome es un conjunto de síntomas amplios que afecta al trabajador en distintos planos de su vida (laboral, social, familiar, afectiva) y que, de no ser detectado a tiempo, puede tener consecuencias para su salud.

 

DEFINICIÓN

Se entiende por síndrome un cuadro o conjunto de síntomas y signos que coexisten en el tiempo y definen clínicamente un estado determinado.

Se puede definir el síndrome de estar quemado como «una respuesta al estrés laboral crónico integrada por actitudes y sentimientos negativos hacia las personas con las que se trabaja y hacia el propio rol o función profesional, así como por la vivencia de encontrarse emocionalmente agotado. Esta respuesta ocurre con frecuencia en los profesionales de la salud y, en general, en profesionales de organizaciones de servicios que trabajan en contacto directo con los usuarios de la organización.»

Hasta hace muy poco este síndrome no aparecía todavía en las guías internacionales de diagnóstico psicopatológico (CIE-10 o DSM) como una patología con identidad propia, sin embargo, el pasado 1 de enero de 2022 entró en vigor la última revisión de la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-11). Hasta esta revisión, el “burnout” estaba incluido entre los “problemas relacionados con la dificultad en el control de la vida” (Z73.0), dentro de la categoría genérica de “personas que entran en contacto con los servicios sanitarios en otras circunstancias”.

Con la nueva clasificación, el síndrome de desgaste profesional se incluye en el capítulo 24: “Factores que influyen en el estado de salud o el contacto con los servicios de salud” dentro de la subcategoría de “problemas asociados con el empleo y el desempleo” y ya es codificado como QD85: Síndrome de desgaste ocupacional. Además, como se ha indicado anteriormente, en el año 2022 la Organización Mundial de la Salud declaró el síndrome de burnout como una enfermedad profesional.

Según la CIE-11, el síndrome de desgaste profesional es el “resultado del estrés crónico en el lugar de trabajo que no se ha manejado con éxito. Se caracteriza por tres dimensiones: 1) sentimientos de falta de energía o agotamiento; 2) aumento de la distancia mental con respecto al trabajo, o sentimientos negativos o cínicos con respecto al trabajo; y 3) una sensación de ineficacia y falta de realización.”

Desde EMESA Prevención, como Servicio Ajeno de Prevención de Riesgos Laborales, estamos muy sensibilizados en este tipo de patologías y por ello hemos desarrollado un PORTAL PSICOSOCIAL, que a través de la prevención, formación y terapéutica afronta la prevención integral de este tipo de patologías.