¿Qué es el sarampión?

Se trata de una enfermedad causada por un paramixovirus del género Morbillivirus cuya transmisión es respiratoria y altamente contagiosa.

Aunque su diana son principalmente los niños (1 de cada 5 casos se da en menores de 4 años), afecta a personas de todas las edades (1 de cada 5 casos en adultos mayores de 20 años).

¿Qué sintomatología produce?

La clínica comienza a partir del décimo- duodécimo día tras la infección en forma de fiebre, rinorrea y enrojecimiento ocular. También pueden aparecer manchas blanquecinas en el interior de la boca (manchas de Kóplik). Posteriormente, aparece el típico exantema que se inicia en la cara y cuello para seguir un trayecto descendente. Es por ello, que esta patología se encuadra dentro de las denominadas enfermedades exantemáticas.

Sin embargo, el sarampión también puede complicarse en forma de: neumonía, diarrea intensa y deshidratación, ceguera y encefalitis; pudiendo ocasionar la muerte.

 

Sarampion en el mundo

De hecho, la actual epidemia en Europa ha conllevado la hospitalización de 21.000 personas en 2023 e incluso se notificaron 5 muertes por esta causa.

¿Cuál es la situación actual en Europa?

La Organización Mundial de la Salud ha alertado sobre una epidemia de este virus en Europa, siendo los países más afectados Reino Unido (1603 casos en 2023) y Rumanía (2805 casos en 2023).

Se ha pasado de 941 casos de sarampión confirmados en territorio europeo en 2002 a 42.200 en 2023. Cabe destacar que incluso se han notificado casos de esta enfermedad en países donde había sido declarada eliminada como enfermedad endémica.

En 2023 se han declarado casos en 40 de los 57 países europeos como: Austria (200 casos), Francia (64 casos), Alemania (57 casos), entre otros.

¿Posibles causas de este aumento de incidencia de la enfermedad?

La disminución en las tasas de vacunación sumada a los viajes internacionales parecen ser la causa de esta epidemia.

El sarampión es una enfermedad altamente contagiosa, cuyo número reproductivo básico (número de personas que se contagian desde un caso índice en una población no inmune) se sitúa entre 12 y 18, lo que implica que para evitar la transmisión de este virus la tasa de población inmune debe ser superior al 95%.

Para garantizar esta inmunidad, se cuenta con una vacuna con elevada eficacia (96%) tras la administración de 2 dosis.

Sin embargo, los datos de la Organización Mundial de la Salud muestran una tendencia descendente en Europa en la inmunización frente a sarampión. Esto es corroborado por los datos del ECDC (Centro Europeo de Control de Enfermedades) de 2022, que ponen de manifiesto que esta inmunidad no se alcanza en muchos países europeos, siendo los países con más altos niveles de vacunación completa, es decir con 2 dosis, Hungría (99%), Eslovaquia y Portugal (96%). Los niveles inferiores de inmunización se encuentran en Estonia (68%) y Rumanía (71%).

¿Y en España?

En España se introdujo la vacunación frente a sarampión en el calendario infantil en 1981 mediante la vacuna triple vírica (sarampión, rubéola y parotiditis), incorporándose la segunda dosis en 1996.

 

vacuna sarampion

 

La incidencia de sarampión en España ha seguido una tendencia descendente desde 2011, gracias a la inmunización, siendo declarado en 2017 país libre de transmisión endémica. En los últimos años, se ha detectado algún pequeño brote cuyo origen ha sido importado.

Sin embargo, de acuerdo con los datos del Ministerio de Sanidad en 2023, en nuestro país la tasa de vacunación está descendiendo, situándose la inmunización con una dosis en torno al 97%, pero no alcanzando el 95% la inmunización con dos dosis, que como hemos mencionado previamente es el número de dosis necesario para garantizar la eficacia de la vacuna.

En EMESA PREVENCION, como Servicio de Prevención Ajeno, queremos incidir en la importancia de la vacunación frente a una enfermedad que puede ser erradicada, como pretende la Organización Mundial de la Salud en su objetivo de eliminación del sarampión basado en la inmunización y vigilancia epidemiológica de los casos, al cual se sumó España en 2001.

Además, nos gustaría remarcar la necesidad de la vacunación a nivel laboral en personal susceptible de contraer la enfermedad, como son los trabajadores sociosanitarios y las personas que trabajan con niños.