LIPOATROFIA SEMICIRCULAR.

EMESA PREVENCIÓN, como Servicio de Prevención Ajeno de Riesgos Laborales quiere informar sobre una patología que aparece en ocasiones ligada a tareas de poco riesgo físico, pero vinculadas al puesto de trabajo.

Se conoce como  lipoatrofia semicircular un trastorno de la grasa subcutánea, poco frecuente y sin aparente causa conocida, cuya manifestación clínica son antiestéticas bandas semicirculares deprimidas del tejido fino graso subcutáneo localizado principalmente, en la cara anterosuperior de los muslos y más raramente en las muñecas.

Esta alteración se describió, por primera vez en 1974, por dos médicos alemanes, Gschwandtner y Munzberger, aunque en Bélgica en 1995, en la Compañía KBC Bank & Insurance Group, se diagnosticaron 900 casos en un período de 8 años, de los cuales un 30% de los empleados trabajaban en un mismo edificio. Desde entonces han aparecido casos en varios países, desde Asia hasta Australia. En Europa se han dado casos similares en Francia, Inglaterra, Alemania, Italia, y más recientemente en 2007 se declararon en España los primeros casos de lipoatrofia semicircular localizados en empresas situadas en edificios modernos de oficinas de Barcelona equipados con la última tecnología.

Se aprecia una muesca o hundimiento con depresiones semicirculares en los muslos por la atrofia del tejido graso subcutáneo. Es un trastorno benigno y habitualmente bilateral, que afecta más frecuentemente a mujeres.

«La estética no está reñida con un buen diseño ergonómico»

La etiología es desconocida, pero se ha relacionado con diferentes causas laborales, como:

  • microtraumas repetidos de la zona contra el mobiliario de trabajo,
  • presencia de campos electromagnéticos,
  • altos niveles de electricidad estática,
  • humedad relativa baja,
  • materiales sintéticos
  • ropa ajustada.

Este trastorno no tiene en la actualidad un tratamiento específico, pero se suele resolver tras finalizar la exposición a los posibles factores de riesgo adaptando las condiciones de trabajo como :

  • aumentar la humedad relativa hasta establecer un 50/70%,
  • evitar muebles que se carguen de electricidad estática instalando tomas a tierra,
  • suelos que sean de materiales antiestáticos,
  • evitar ropa ajustada que comprima,
  • no apoyar los muslos sobre los bordes del mobiliario sobre todo si este es metálico,
  • adecuada hidratación personal,
  • realizar ejercicios y pausas para cambio de postura, etc.

«esta lesión desaparece cuando se mejoran las condiciones»

Se trata de una lesión leve, que generalmente no produce baja laboral, relacionada con las condiciones de trabajo y que desaparece en cuanto se mejoran esas condiciones, por lo que legalmente no puede ser considerada como enfermedad profesional, aunque si como accidente de trabajo sin baja.

El médico del trabajo alertará a las empresas para evitar que sucedan estos casos. Procurando mejorar las condiciones de trabajo en lugares aparentemente inocuos como las oficinas, observando y controlando la humedad del ambiente. Los materiales de mesas y sillas, aunque muy vistosos y decorativos, deben ser antiestáticos al igual que el suelo y adecuar los cableados eléctricos, de voz y datos a la normativa, así como recomendar no usar ropa que comprima demasiado, una cosa es ajustada y otra que presione circularmente pudiendo afectar también al aparato circulatorio.

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