Desde EMESA Prevención, como servicio ajeno de prevención de riesgos laborales, queremos difundir cuales son las principales causas de estrés laboral. Conociendo las causas podemos poner remedios encaminados a minimizar esos impactos negativos que sufren los trabajadores.

Evitarlos es imposible, porque las causas son múltiples, variadas, impredecibles en algunos casos. Además, el que recibe estos desencadenantes, no siempre reacciona de igual forma e intensidad, ante las mismas situaciones. Los niveles de respuesta del individuo no siempre son iguales y el umbral de recepción de un individuo varía en cada momento, en cada lugar y para cada intensidad de impacto.

La Comisión Europea define el estrés laboral como “un patrón de reacciones emocionales, cognitivas, fisiológicas y de comportamiento a ciertos aspectos adversos o nocivos del contenido del trabajo, organización del trabajo y el medio ambiente de trabajo. Es un estado que se caracteriza por altos niveles de excitación y de respuesta y la frecuente sensación de no poder afrontarlos».

 CAUSAS DEL ESTRÉS LABORAL

Son muchos los desencadenantes del estrés laboral. Algunos de los principales factores psicosociales que con frecuencia condicionan la presencia de estrés laboral, según señala Ortega Villalobos (1999), son:

Relacionados con el desempeño profesional:

  • Trabajo con alto grado de dificultad
  • Trabajo con gran demanda de atención
  • Actividades de gran responsabilidad
  • Funciones contradictorias
  • Creatividad e iniciativa restringidas
  • Exigencia de decisiones complejas
  • Cambios tecnológicos intempestivos
  • Ausencia de plan de vida laboral
  • Amenaza de demandas laborales

 

estres en altos cargos

 

Relacionados con la Dirección de la empresa:

 Liderazgo inadecuado

  • Mala utilización de las habilidades del trabajador
  • Mala delegación de responsabilidades
  • Relaciones laborales ambivalentes
  • Manipulación o coacción del trabajador
  • Motivación deficiente
  • Falta de capacitación y desarrollo del personal
  • Carencia de reconocimiento
  • Ausencia de incentivos
  • Remuneración no equitativa
  • Promociones laborales aleatorias

Organización y función:

  • Prácticas administrativas inapropiadas
  • Atribuciones ambiguas
  • Desinformación y rumores
  • Conflicto de autoridad
  • Trabajo burocrático
  • Planeación deficiente
  • Supervisión punitiva

Tareas y actividades:

  • Cargas de trabajo excesivas
  • Autonomía laboral deficiente
  • Ritmo de trabajo apresurado
  • Exigencias excesivas de desempeño
  • Actividades laborales múltiples
  • Rutinas de trabajo obsesivas
  • Competencia excesiva, desleal o destructiva
  • Trabajo monótono o rutinario
  • Poca satisfacción laboral

 

Medio ambiente de trabajo:

 Condiciones laborales físicas inadecuadas: ruido, ventilación, iluminación

  • Espacio físico restringido.
  • Exposición a riesgo físico constante: temperatura y confort térmico
  • Ambiente laboral conflictivo
  • Trabajo no solidario
  • Menosprecio o desprecio del trabajador
  • Orden y limpieza

Jornada laboral:

  • Rotación de turnos
  • Jornadas de trabajo excesivas
  • Duración indefinida de la jornada
  • Actividad física corporal excesiva

 Empresa y entorno social:

  • Políticas inestables de la empresa
  • Ausencia de corporativismo
  • Falta de soporte jurídico de la empresa
  • Intervención y acción sindical
  • Salario insuficiente
  • Carencia de seguridad en el empleo
  • Subempleo o desempleo en la comunidad
  • Opciones de empleo y mercado laboral

A todo esto, debe sumarse la situación personal de cada trabajador (presencia de problemas familiares, dificultades económicas, problemas de salud…) y la resistencia personal de cada individuo.

Las experiencias y problemas que afectan a las personas durante las horas en las que no trabaja pueden influir negativamente en el trabajo. Los problemas personales, sobre todo los familiares, son estresores que no pueden ser fácilmente olvidados en el centro de trabajo.

En EMESA Prevención, hemos desarrollado un Portal Psicosocial, que recoge las tres actuaciones que consideramos básicas para minimizar los riesgos: la preventiva, la formativa y la terapéutica.